Ayer, 26 de julio de 2026, se generó un intenso cruce de declaraciones en redes sociales entre el periodista Luis Novaresio, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y el presidente Javier Milei, en torno a la propuesta de derogación de la Ley 25.542, que establece el precio uniforme del libro. La iniciativa, que forma parte del anteproyecto de desregulación conocido como «Ley Hojarasca», ha despertado inquietud en el sector editorial.
El detonante del enfrentamiento en X fue un mensaje publicado por Luis Novaresio el pasado jueves 24 de julio, donde el periodista expresó: «La crueldad al pretender hacer desaparecer librerías y editoriales independientes, en cada barrio de cada ciudad o pueblo es un modo sofisticado de la maldad». Sus palabras apuntaban directamente a la propuesta de eliminar el precio único de venta al público (PVP) del libro.
Desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, el argumento central para esta derogación es la búsqueda de «eliminar restricciones, fomentar la libre competencia y reducir la intervención estatal en distintos mercados”. Sin embargo, la medida es vista por Novaresio y una parte del sector como un riesgo para la diversidad cultural y el ecosistema de librerías y editoriales pequeñas.
El pasado sábado 26 de julio, Federico Sturzenegger retomó la crítica de Novaresio y le dedicó un extenso descargo en X, en el que manifestó: «Una vez más me encuentro en las antípodas del pensamiento de Luis Novaresio, que habla de crueldad por querer derogar la Ley 25.542». El ministro cuestionó si Novaresio habría leído la ley y argumentó que esta «solo prohíbe que se ofrezcan descuentos», impidiendo, a su criterio, que los libros sean más accesibles.
Sturzenegger compartió una anécdota personal para ilustrar su postura. Mencionó que «un librero amigo» intentó vender un ejemplar de Las crónicas de Narnia a 40 mil pesos en la última Feria del Libro, pero que «blandiendo esta ley lo obligaron a subirlo a 99 mil». Con base en esto, el ministro concluyó: «Me pregunto cómo puede ser que alguien piense que se defiende la cultura con libros caros e inaccesibles. Crueldad es, a nuestro entender, emitir leyes que perjudican al consumidor».
Posteriormente, el presidente Javier Milei intervino en la discusión pública, sumándose a las críticas hacia el periodista Luis Novaresio, a quien calificó de «progre hipócrita con déficit de IQ». Este cruce de alto voltaje evidencia las profundas diferencias de visión sobre el rol del Estado en la regulación de mercados culturales y el impacto de estas políticas en la economía y el acceso a la cultura.

