La Selección Argentina, conocida como La Scaloneta, no solo consiguió un triunfo histórico frente a Inglaterra en las semifinales del Mundial el 18 de julio de 2026, sino que también desarticuló la narrativa que el gobierno de Javier Milei intentó imponer durante este último mes, buscando apropiarse de los logros del equipo. Desde el inicio del Mundial, el Presidente impulsó, a través de redes sociales y medios aliados, la idea de una «Scaloneta libertaria y antiperonista».
Sin embargo, los jugadores de la Selección plantaron bandera en Atlanta con un estandarte que ya es un hito en la causa Malvinas. Las declaraciones post partido, reforzando que las islas «son argentinas» y criticando la situación económica que vive el país bajo el modelo Milei, cayeron como una bomba en la Casa Rosada. Aunque en las últimas horas el canciller Pablo Quirno, la cuenta de la Oficina de Respuesta Oficial y el propio Presidente salieron a negarlo, fuentes de la Rosada confirmaron a este portal que las palabras de Messi molestaron a Milei.
Esta molestia quedó al descubierto esta semana cuando el Presidente mandó a su vocero, Adrián Raiver, a intentar «tapar» las declaraciones de Lionel Messi, quien afirmó que en Argentina «no hay trabajo y la gente no llega a fin de mes». Además, el Gobierno desplegó un operativo para cuestionar el gesto de la bandera, tanto a nivel diplomático como social. Solo un puñado de trolls libertarios, liderados por el Gordo Dan, reivindicaron la bandera en Atlanta, pero la movida no tuvo efecto.
La situación se complicó aún más cuando la ministra Alejandra Monteoliva provocó un error garrafal, al instalar la idea de que el Gobierno había prohibido el ingreso de «trapos» sobre las Malvinas al estadio. Una decisión en la que Milei no tuvo injerencia, pero que lo dejó mal parado. El vuelto para la ministra podría ser costoso.
Por el momento, y ante la expectativa por la final contra España, desde Nueva York el equipo avisó que no irán a la casa de Gobierno, mientras en la Rosada prometen que se viene un feriado.
Para más información, el Dibu Martínez en la previa de la final contra España había declarado: «Era el destino jugar contra ellos».
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