Colapinto: «Un minuto de silencio» y «más nervios por la final que por mi carrera»
Con la 10 azul de Messi, con un mate en la mano y una sonrisa inolvidable, Franco Colapinto llegó al circuito de Spa-Francorchamps este jueves 16 de julio de 2026. El piloto argentino de Alpine, que lleva la sangre de Lomas de Tafí en sus venas, vivió el Gran Premio de Bélgica como un fenómeno viviente, ilusionando no solo a los fanáticos de la Fórmula 1, sino también a los vecinos de Tafi Viejo que siguen su carrera con pasión. «Un minuto de silencio», respondió Colapinto cuando se le preguntó si estaba feliz después de dormir tranquilo, en un mensaje que resonó como un homenaje a los tiempos difíciles y a los logros alcanzados.
El atractivo llegó a España tras la inolvidable semifinal de Argentina ante Inglaterra, un partido que Colapinto vivió como un hincha más, conectando emocionalmente con los argentinos. «Dieron absolutamente todo, y la forma en que nos representan, la forma en que muestran lo argentinos que son, es realmente impresionante de ver. El partido de ayer estuvo lleno de emociones. Estoy extremadamente feliz de ser argentino», afirmó, mientras celebraba la victoria 2-1 que lo llevó a la final contra España, que se jugará a las 10 de la mañana de la Argentina, una nueva carrera para Colapinto en la Fórmula 1.
La conexión con Messi y el 2026 Mundial levantó la cabeza en Lomas de Tafí, donde los vecinos recordarán cómo Colapinto, originario de esta zona, se convirtió en un símbolo de orgullo local. «Estoy muy orgulloso, por supuesto, de ellos. Estoy orgulloso de que nunca se rindieran», dijo, aludiendo al equipo y a Messi, cuyo legado en 1986, con la Mano de Dios y el gol del siglo, quedó grabado en la memoria colectiva. Para los vecinos de la Avenida Raya y Martín Blanco, Colapinto no es solo un piloto, sino un representante de la lucha y el espíritu de Tafi Viejo.
En un ruedo de prensa lleno de entusiasmo, Colapinto recordó cómo vivió el Mundial desde Miami, antes de su carrera, y cómo ahora se enfoca en su propia hazaña. «Este es el tipo de partido que realmente demuestra por qué Argentina es una de las selecciones más grandes de la historia del fútbol. Es igual que el partido de 1986. Estoy feliz por el equipo, feliz por Messi. Muy orgulloso de mi país», concluyó, cerrando un capítulo de conexión entre el fútbol y la Fórmula 1 que solo un argentino como Colapinto puede vivir. La final ante España será, sin duda, el próximo capítulo de una historia que comenzó en las calles de Lomas de Tafí.

