Las clases (presenciales y virtuales) comienzan el 1 de marzo y es un hecho. Las escuelas y colegios de la provincia trabajan a toda marcha para acondicionar espacios y organizar calendarios acordes a la pandemia.

Los supervisores docentes cuestionaron la semana pasada el estado edilicio de muchas instituciones educativas que necesitan de reparación urgente antes de que los chicos vuelvan a clases. Además, Docentes Autoconvocados de resolvieron sostener el reclamo en contra del regreso a las clases presenciales por los riesgos que implica la pandemia. Pero, en el Ministerio de Educación aseguran que los fondos ya fueron girados a cada escuela y que el ciclo lectivo podrá empezar con normalidad.

«Ya están depositados en las cuentas de las escuelas los montos correspondientes a los fondos de aprestamiento para realizar tareas de herrería; desmalezamiento; arreglos de sanitarios; pintura y electricidad, entre otras tareas. A la vez están entregados los fondos Covid y la designación de 251 conserjes para acompañar esa tarea. Hay una inversión muy grande de parte de la provincia porque, para que se cumpla un protocolo, hacen falta las personas y los insumos«, dijo el ministro Juan Pablo Lichtmajer.

«No me parece que hay desconfianza en este sistema educativo. Lo que hay es una expectativa muy grande por la presencialidad. Cuando los chicos vuelvan al aula el sistema educativo estará preparado porque siempre responde», sostuvo Lichtmajer..