Crecen los reclamos por cortes de luz y de agua y podría haber más restricciones

Vecinos de Los Pocitos y barrios aledaños cortaron ayer la diagonal a Tafí Viejo. En algunas escuelas de la capital, los chicos volvieron a casa

Paradojas del calor. Si en el barrio 17 de marzo hubieran tenido aunque fuere un hilo de agua en sus canillas, podrían decir que hubo una gota que derramó el vaso. Pero no, el vaso está vacío desde hace varios días y los vecinos no tienen más remedio que apelar a la buena voluntad de los habitantes del barrio aledaño Los Pocitos para que les conviden agua. La transportan en baldes, en botellas; gota por gota la juntan en tachos, y la cuidan como si fuera el bien más preciado del mundo.

Ayer, con 41° de calor, la situación rebalsó. A las 9 de la mañana vecinos de esos dos barrios, del 110 Viviendas, junto con algunos residentes de los asentamientos 14 de Septiembre e Hipólito Yrigoyen, cortaron la autopista que comunica Tafí Viejo con la capital, la única vía que encontraron para hacer oír su reclamo. “Los cortes en el suministro son constantes, hay que hacer guardia durante la noche para recolectar algo de agua. Ni siquiera son cortes programados, no hay agua en todo el día”, resumió, ofuscada, Mariana Carrizo, de Los Pocitos, barrio que pertenece al municipio de Tafí Viejo.

La situación era todavía más dramática en el asentamiento 17 de Marzo. Susana Albarracín vive hace 20 años en la zona y afirmó que si bien siempre tuvieron problemas con el agua, en los últimos tiempos empeoró. “Tuvimos que bajar las canillas a 5 centímetros del piso para que salga aunque sea un hilito de agua. Ayer (por el martes), no tuvimos agua en todo el día. Y el lunes largaron entre las 3 y las 4 de la mañana”, señaló la vecina. Como si fuera poco enfrentar el calor aterrador sin agua, en esa zona también padecieron cortes de luz. Entre las 23 del lunes y el mediodía de ayer estuvieron sin suministro, por lo que, además de la incomodidad, los vecinos perdieron todo lo que tenían guardado en sus heladeras.

“Nunca somos escuchados por la SAT ni por el intendente (Javier) Pucharras, que sólo aparece cuando necesita votos. La necesidad de los vecinos explotó hoy (por ayer), pero este es un problema que sufrimos todos los años cuando empieza el calor. Fue la gota que derramó el vaso, y por eso decidimos salir a cortar la diagonal, aunque entendemos que los vecinos de Tafí y de Lomas no tienen la culpa”, destacó Luis Márquez. Los pocos autos que conseguían transitar por la enorme autopista se solidarizaban con el reclamo y celebraban la medida de fuerza.

Una explicación

Varios son los problemas que se conjugan y que obstruyen el normal suministro de agua en esos barrios. Augusto Guraiib, gerente de Operaciones y Mantenimiento de la SAT, brindó algunos detalles al ser consultado por este diario: “por un lado, los pozos de toda la provincia han disminuido notablemente su rendimiento. Eso se suma al incremento del consumo por el calor extremo, pero además es una zona con muchos asentamientos con conexiones irregulares que suman consumo a una red que no está calculada para eso”, explicó.

Según Guraiib, estos vecindarios se conectan a la red con mangueras de 1/2 pulgada y, ante un contexto de menor producción de agua, la presión no llega a las casas. “En el corto plazo, lo que vamos a hacer es reperforar el pozo del barrio 17 de Marzo (la tarea llevaría, como mínimo, 30 días) y, a largo plazo, el objetivo es regularizar la situación dominial de esos asentamientos para poder realizar una red como corresponde”, señaló. Los cortes de luz también afectan el suministro de agua ya que las bombas dejan de funcionar y, al volver la luz, demoran algunas horas en volver a estar operacionales.

Más reclamos

Si los vecinos de Los Pocitos salieron a la ruta a protestar por la falta de luz y de agua, no fueron los únicos a los que les “saltó la térmica”. Entre los miles de tucumanos que padecieron la restricción de los servicios en distintos tramos, en las últimas jornadas estuvo el medio centenar de vecinos del barrio Ejército Argentino que salió a quemar cubiertas en las puertas de las oficinas de EDET. El encendido reclamo obligó la intervención de una dotación del cuerpo de Bomberos. La calle se convirtió en un auténtico infierno, entre el calor abrasador del sol y el que irradiaba el fuego de la protesta.

En las redes sociales, en los teléfonos y también personalmente, lectores de LA GACETA informaron incesantemente que en algunas escuelas de la capital hubo que retirar a los chicos por falta de agua.

El Intendente Javier Pucharras, usó los comentarios de La Gaceta para contestar a los vecinos “La verdad que no asistí a una reunión, asistí a cinco, que se realizaron en el CIC de Los Pocitos, concurrieron vecinos de distinto barrios. Acompañe personalmente a un grupo de no menos de quince vecinos a dos reuniones que se realizaron en la sede de la SAT en San Miguel de Tucumán, planteando los problemas por la falta de agua y perdida de aguas. Estas se suman a la multitudinaria cantidad de reuniones mantenidas con el responsable de la SAT Alfredo Calvo por los problemas en la ciudad de Tafi Viejo. Los resultados están a la vista. Nada. ”

Fuente: La Gaceta

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